|
|
|
| Inicio > Noticias > Ampliación |
|
| |
|
|
|
El Che, según Tristán Bauer |
|
|
|
| |
|
|
|
| |
Pensamiento, sentimiento e intimidad funcionan como aristas inequívocas del más reciente documental de Tristán Bauer, Che. Un hombre nuevo, en el que propone un viaje directo al corazón del Guerrillero Heroico.
Más de doce años trabajó Bauer en la concepción del filme que centró una de las presentaciones especiales en el Festival, «como un acto de justica porque lo que se narra en el documental sobre el Che, es gracias a Cuba», según expresó el cineasta.
Como un canto a la perseverancia por parte de su equipo de realización pudiéramos definir el material, que mediante imágenes, documentos, fotografías y grabaciones inéditas nos acerca a un Che investido de toda su humanidad.
La anterior cinematografía documental de Bauer demuestra su fascinación por la historia y por la vida y obra de célebres coterráneos suyos como Eva Perón, Jorge Luis Borges y Julio Cortázar. La figura del Che le ha acompañado siempre, inspirándolo con su conmovedor ejemplo, razón por la cual siempre quiso ofrecer su perspectiva del trascendental personaje.
En una ocasión dijo: «Hay seres humanos que marcan a la humanidad y el Che es uno de ellos». ¿Cuánto le ha marcado esta figura como ser humano e inspirado como artista?
Desde que nací en 1959 la figura del Che Guevara me ha perseguido toda mi vida, y cuando terminé Iluminados por el fuego sentí la necesidad de concluir ese proyecto en el que llevaba trabajando más de una década. Sin dudas, para mí es un modelo de hombre, el que más me ha marcado. Creo en la posibilidad del cine y de los medios audiovisuales como herramienta de transformación social y me parecía importante realizar un filme que narrara, mirara y reflejara a este gran hombre desde otro punto de vista, condicionado por los materiales que conseguimos. Este trabajo es una mirada que intenta proyectar el pensamiento íntimo y profundo del Che y estoy muy feliz con el resultado. Una de las cosas que más me ha inspirado fue la época que le tocó vivir, ese tiempo de convulsión y efervescencia en el continente. Como artista, tanto como hombre, me inspira porque es una de esas luces que brillan y aparecen en la historia de la humanidad para iluminarla y marcarla.
La película es una suerte de construcción subjetiva de la realidad contada en primera persona, ¿por qué eligió esta estrategia narrativa?
Cuando uno realiza cine documental tiene distintos caminos, como el de entrevistar a distintas personas que conocieron al personaje, pero eso no era lo que queríamos esta vez. No quisimos hacer una película donde los otros narren al Che, sino que mediante textos, imágenes e ideas lo narramos desde sí mismo; por supuesto, desde una mirada subjetiva, ya que ahí estábamos con nuestras cámaras y con los efectos de montaje, pero sí hay una clara intención de reflejar el pensamiento guevariano casi desde una primera persona. Creímos que era lo que más se avenía con el guión que concebimos.
¿Cree que ficción y realidad se imbriquen tanto en el documental hasta el punto de desdibujar sus fronteras genéricas?
Aparecen algunos elementos de la ficción, rodajes de los ambientes en que transcurrió la vida del Guerrillero en el presente, no como testimonios de la época. No creo en que el documental sea objetivo. Este es siempre subjetivo, se usan distintas técnicas para transmitir lo que deseamos expresar, pero logramos que se aprecie como un todo, sin dar tiempo a delimitar fronteras genéricas.
¿Qué fue lo más conmovedor e impactante que descubrió durante su investigación y plasmó en el filme?
Fueron verdaderos tiempos de descubrimiento. Cuando uno va descubriendo un camino va como construyendo un rompecabezas, y la verdad es que ha sido todo muy relevante e impactante. Las grabaciones con los poemas de Vallejo y de Neruda, que funcionan como la despedida a su amada, fueron para mí de un impacto emocional tremendo. Todo lo que está en el documental lo considero conmovedor, desde las grabaciones en Punta del Este con sus padres y hermanos hasta las finales. Hay muchos momentos de impacto: la batalla de Santa Clara, o cuando se sube al Granma o a la bicicleta para recorrer el continente; es una vida marcada por disímiles instantes de enorme trascendencia. Todas son imágenes que cuando se ven por primera vez y se pone la lupa en sus detalles te sirven para enriquecerte en la percepción sobre la figura que estás abordando y descubrir la magnitud y la profundidad de su carácter.
Hace unos años Alfredo Guevara expresó que aún quedaba mucho que decir sobre el Che. ¿Cree que su documental salde esa deuda?
No creo que pueda saldar tan grande deuda. Siempre habrá algo que decir sobre este héroe porque su vida y obra son vastísimas. De lo que sí estoy convencido es que esta película dará una luz, ofrecerá algunas ideas y abrirá algunas puertas que estaban cerradas sobre esta figura.
¿Cómo logró en tan solo 120 minutos discernir entre tanta información?
Una vida no cabe en un documental y menos una de tanta intensidad como la del Che. Es tan solo una mirada donde tratamos de recoger trazos que consideramos trascendentales en su existencia, por lo que tuvimos que amalgamar mediante la edición toda la información para entregar un relato único.
¿Cuáles considera que fueron los mayores retos asumidos en este empeño?
El mayor desafío fue ofrecer una mirada nueva. Fue todo un reto acceder a los archivos del Ejército boliviano, fuente que nunca se había revelado, al igual que la imprescindible colaboración de Aleida March, quien me abrió su archivo personal sin el que no hubiera sido posible esta obra.
¿De qué asideros estéticos y dramatúrgicos se vale para ofrecer al espectador un documental novedoso?
De la intimidad, de la reflexión profunda de la palabra íntima. De revelar lo que estuvo oculto, el descubrimiento de ciertos sentimientos. En el documental se aborda al personaje como un escritor con un excepcional dominio de la palabra. Llegar a sus escritos que surgen en el momento de la acción casi como un diario y ver cómo se van combinando la palabra culpable, la palabra amor, lo que encierra en sí misma una palabra, son elementos clave para lo novedoso en la construcción dramatúrgica que hemos logrado.
Antes de su muerte en 1967 el Che, icono de libertad y revolución, fue muy abordado mediáticamente. Luego de su desaparición física, murió el hombre y nació la leyenda. ¿Cuán mitificante o desmitificante considera que sea su documental con respecto a leyenda guevariana entretejida todos estos años por los medios de comunicación masiva?
La película abre nuevas puertas y ventanas que aún no estaban abiertas. Es de las que da más preguntas que respuestas; abre nuevas facetas, nuevos rostros. Ni contribuye ni degrada al mito, solo ofrece un pedazo de realidad de la vida poco conocida del hombre que fue.
Entonces, ¿cuál es el Che que aborda el documental?
El mismo que me ha marcado como hombre, el que conocí primero como hombre de acción, luego de pensamiento y me ha cautivado en todas sus facetas. A pesar de los muchos años que han pasado de su muerte aún sentimos que está vivo; es un Che que nos invita a luchar por transformar nuestra realidad, no a analizarla simplemente, sino a transformarla desde la reflexión. El documental es una invitación a la meditación, al conocimiento y sobre todo una invitación a la transformación de la realidad por la que luchó. Ojalá hubiera tenido más tiempo para seguir investigando. De seguro aparecerían nuevas cosas.
¿Ha pensado en realizar una segunda parte u otro documental con información que este no incluya?
Por ahora no. La segunda parte la tendrán que hacer los espectadores en su mente después de ver la cinta y descubrir las sensaciones que les provocó.
Por Cecilia Crespo
|
|
|
|
|
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
 |
|
 |
| »
Amazonia Films |
|
|
|
|
Los distribuidores
de cine de Amazonia Films otorgan dos premios de Distribución, uno al
largometraje que obtenga el Primer Premio Coral de Ficción y otro
al que obtenga el Primer Premio Coral de Ópera Prima en el Festival.
|
|
| |
 |
|
| |
|